Lo que ha cambiado en el motor y en el panel, con la fecha en que se puso en marcha.
Solo se listan cambios que se notan usando el producto. Lo de dentro que no cambia nada para quien lo usa no aparece aquí.
Octubre de 2026
Las búsquedas de tu marca, al lado de tu presencia en la IA. La IA casi nunca manda la visita. Quien te lee en ChatGPT suele buscarte después en Google, y Analytics apunta esa visita a orgánico o a directo: el primer contacto no sale en ningún informe. Lo que sí deja rastro es que más gente busque tu nombre. En Tráfico hay una tarjeta nueva que pone, periodo a periodo, las búsquedas de tu marca en Search Console junto a tu presencia en la IA del mismo periodo, con su intervalo de confianza y sin las preguntas que ya nombran tu marca. Con Search Console conectado la serie es semanal; si subes las exportaciones, cada una es un punto y se comparan por media diaria. No cuentan las búsquedas de otras personas con tu apellido ni las que parecen de robots. Y la tarjeta dice siempre lo mismo, también cuando las dos líneas suben juntas: es correlación, no atribución. Una campaña o la prensa mueven las búsquedas de tu nombre igual que la IA. Con menos de tres puntos no da ninguna lectura.
Las búsquedas de la marca pasan de 38 a 61 a la semana, pero la presencia en la IA no se mueve de forma clara: sus intervalos se solapan. La tarjeta no se lo atribuye a la IA. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Lo que dice Google cuando te buscan. Google ha empezado a enseñar su resumen de IA (AI Overview) cuando alguien busca una marca. En EE. UU. ya sale en la mayoría de esas búsquedas, según los estudios publicados en septiembre, pero todos miden EE. UU. y en inglés. Lo medimos en Google España el 7 de octubre. Con el nombre de la marca a secas, el resumen salió en 4 de 10 marcas de la cartera, y en otra prueba unas horas antes, en 1 de 16. Con «opiniones», «precios» o «qué es» detrás del nombre salió en 25 de 30 búsquedas. Esas son justo las que hace quien ya te conoce y va a comprobarte antes de llamar. En Sentiment & Autoridad hay una tarjeta nueva: una vez al mes buscamos tu marca de esas cuatro formas, guardamos lo que escribe Google y sus fuentes, y señalamos cuatro cosas. La primera, cuando afirma una reputación («las opiniones son muy positivas», «4,9 sobre 5») sin citar ninguna plataforma de reseñas. La segunda, cuando dedica parte de la respuesta a otra empresa de nombre parecido. La tercera, cuando cita un dominio con tu nombre que no tienes declarado como tuyo. Y la última, cuando algo choca con los datos que confirmaste en el Accuracy Score. En la cartera, 3 de 10 marcas tenían una reputación sin reseñas citadas, 2 un homónimo y 2 un dominio con su nombre por revisar. Se enseñan recuentos, no porcentajes: son cuatro búsquedas. Y no suma a tu Share of Answer. Si tienes Search Console conectado, las búsquedas salen de las que la gente hace de verdad con tu nombre, no de una plantilla. Y la tarjeta trae un plan en PDF con una acción por cada cosa señalada. Su objetivo no es que Google te enseñe un resumen, porque eso no se puede pedir. Es que, cuando lo enseñe, diga lo correcto.
Google da una nota de 4,8 sin citar ninguna plataforma de reseñas, cita un portal de opiniones con el nombre de la marca, se va a otra empresa de nombre parecido y da un año de fundación equivocado. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Cómo apareces, no solo si apareces. Salir cuando alguien pregunta «¿cuáles son las mejores empresas de X?» y no salir cuando pregunta «¿cuál tiene mejores opiniones?» o «¿cuál elegirías para una empresa como la mía?» es tener visibilidad sin posicionamiento, y una media lo esconde. En Competencia hay ahora una tabla que separa tu presencia por el criterio con el que decide quien pregunta —precio, opiniones, alternativas, encaje con su caso, especialización, rapidez, cercanía o «el mejor» a secas—, dice con qué razón te nombra la IA en la frase donde sales, cuántas veces te nombra por la razón que se pregunta (preguntan por precio y te nombran por precio) y qué competidor gana cada criterio y con qué argumento. Se calcula sobre las respuestas ya medidas, así que sale con todo tu histórico desde el primer día. Las preguntas que nombran tu marca no cuentan, cada porcentaje lleva su intervalo de confianza y por debajo de 10 respuestas no damos veredicto. La tabla completa, una fila por respuesta con la consulta, el criterio, la intención, tu estado, los competidores, la frase, los atributos, las fuentes y el sentimiento, se descarga como «Matriz de posicionamiento» o se conecta a Looker Studio.
Y qué hacer con ello. Debajo de la tabla sale un plan, en orden, con una acción por cada criterio donde se te escapa la recomendación o donde te nombran por otra cosa: qué publicar (precios con cifra, reseñas y casos, comparativas honestas, para quién eres, plazos, sedes, pruebas de trayectoria), quién lo hace y cuánto lleva, una pregunta real donde se ve el problema y las webs de terceros que la IA lee en ese criterio y no te nombran. Se descarga en PDF para pasarlo a quien lo vaya a hacer. No promete cuánto subirás: dice qué hacer y dónde, y la medición de las semanas siguientes dirá si funcionó.
En las preguntas de precio la marca sale, pero la IA la nombra por su especialización, mientras el competidor que gana ese criterio lo gana por precio; debajo, el plan con la primera acción. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
¿Puede un agente de IA hacer el encargo en tu web? Cada vez más gente no visita las webs: le encarga a un agente que busque, compare y elija. En AI Readiness hay una prueba nueva: un navegador con IA intenta encontrar en tu web el precio, el horario y la forma de contacto, tres veces cada uno, y dice en qué página lo encontró, con la frase exacta, o dónde se atascó. Separa lo que depende de tu web (una verificación anti-robots, un precio que solo está en un PDF, una página sin texto) del ruido del propio agente, que también falla solo. Solo lee: nunca rellena ni envía ningún formulario. No puntúa en la nota. La pasamos por 12 webs de la cartera: el agente llegó al contacto en casi todas y encontró el precio en una de cada diez. Está en el hallazgo 11.
El agente encuentra el precio las tres veces, el horario solo una y no llega nunca al contacto porque la página tiene una verificación anti-robots: eso sí depende de la web. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Datos operativos en el Accuracy Score. Un agente que actúa por el usuario no se fija en tu año de fundación: se fija en el precio, el horario, la zona, el plazo y el teléfono. Si la IA dice mal uno de esos, el agente llama a donde no es o te descarta por un precio que no es el tuyo, y eso es peor que no aparecer. El Accuracy Score separa ahora esos datos en su propio subtotal, con su muestra, y te avisa si todavía no vigilas ninguno.
Los datos operativos salen mejor que los de identidad, pero el teléfono falla: el modelo que responde sin buscar en internet da un número antiguo. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Preguntas de encargo. Las preguntas que se proponen al dar de alta un dominio, al escribir las de una vertical y en la auditoría gratuita incluyen ahora una intención nueva: la del usuario que no pide información, sino que delega la decisión («búscame tres, compáralas y dime a cuál llamo»). Es la forma de preguntar de quien usa un agente. A los dominios ya medidos no se les cambia ninguna pregunta: rompería su serie.
Qué se sabe de la optimización para agentes (AVO), y qué no. El término circula sin fuentes. Lo hemos ordenado en una página con lo que dicen los datos (tráfico de agentes, compra dentro del chat solo en EE. UU., por qué los agentes fallan en unas webs y no en otras) y lo que todavía no se puede medir.
Septiembre de 2026
Lo que te preguntan tus clientes, convertido en preguntas que medir. Hasta ahora las preguntas salían de Bing, de Search Console y de patrones del sector. Faltaba la fuente que recomienda cualquier método serio: lo que tus clientes te preguntan antes de comprar. En «Descubrir prompts» pegas correos, el formulario de contacto, notas de llamadas o el chat, y cada pregunta sale convertida en la que esa persona le haría a ChatGPT: «¿Hacéis planes de relevo generacional?» pasa a «¿Qué consultora ayuda a una empresa familiar a preparar el relevo generacional?». Se descartan solas las que nombran tu marca, las de posventa y cualquier línea con un correo o un teléfono, y no guardamos el texto que pegas, solo las preguntas. Es además la única fuente que no contaminan los robots: en nuestra propia Search Console, 160 consultas eran prompts de otras herramientas (hallazgo 09). El método completo está en un método GEO en cuatro pasos.
Cada pregunta guardada lleva debajo la original, para que se vea de dónde sale. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus preguntas son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Cuota de autoridad: de las citas a webs de terceros, cuántas van a páginas que hablan de ti. En la tabla de fuentes citadas, un dominio con 601 citas no decía si alguna de esas páginas era tuya. Ahora cada dominio lleva al lado una segunda cifra: las citas que van a páginas dedicadas a ti (tu nombre en la dirección) o a páginas que te nombran en su texto, como listados, rankings o noticias. Para saber si una página te nombra la abrimos y buscamos tu marca en el artículo, no en el menú ni en los laterales, y guardamos la frase donde apareces. Al desplegar un dominio, cada URL lleva su etiqueta: dedicada a ti, te nombra, no te nombra o sin comprobar. La cuota global viaja con su cobertura: lo que no hemos podido abrir no cuenta ni a favor ni en contra. Tus perfiles en redes y las webs de tus competidores quedan fuera del cálculo.
La cuota, qué parte se ha podido comprobar y las páginas que ya trabajan para ti frente a las que la IA lee y no te nombran. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.Y si sirve o no. Sin contar las preguntas que ya llevan tu marca, comparamos cuánto te nombra la IA cuando cita al menos una página de terceros que habla de ti con cuánto te nombra cuando cita terceros que no. Va con su intervalo de confianza, y solo decimos que hay diferencia cuando los intervalos no se tocan. Es una correlación y así lo pone: la IA puede decidir nombrarte y después buscar una página sobre ti.
Cada dominio con sus citas y cuántas son de páginas sobre ti; al desplegarlo, cada URL con su etiqueta. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
De la cita al contacto: ¿la IA te cita en páginas que venden? Al cruzar los informes de Bing y de Search Console con nuestras mediciones salió algo incómodo: la IA cita sobre todo guías, glosarios y comparativas, no las páginas donde se contrata. En joseredondo.es, la web de nuestro fundador, solo el 2,6 % de 3.665 citas de Copilot en tres meses caía en una página de venta. Y el cliente con más presencia de nuestra cartera es justo el que tiene sus citas en páginas de servicio + ciudad. La vista nueva enseña qué parte de tus citas cae en páginas donde se te puede contratar; tu presencia en preguntas de compra («¿a quién contrato para…?», «¿cuánto cuesta…?») frente al resto, con su margen de error; qué páginas ya citadas deberían llevar al lector a una de venta, y si lo hacen; y las páginas de venta que no cita nadie, junto a las búsquedas de compra que ya tienes en Google. Solo decimos que apareces más o menos en compra cuando los márgenes de error no se tocan; si se tocan, lo decimos también.
Qué parte de las citas acaba en una página donde se puede contratar, y qué páginas citadas no llevan a ninguna. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.Y un registro de contactos. Apuntas cada contacto nuevo y cómo te conoció. ChatGPT muchas veces no deja rastro en Analytics, así que sin esa pregunta un cliente que llega por la IA se cuenta como tráfico directo y nadie lo atribuye. No estimamos llamadas: un contacto solo cuenta cuando se apunta. La recomendación que va con esto es añadir «¿Cómo nos has conocido?», con la opción «ChatGPT u otra IA», al formulario, al guion del teléfono y a la reserva de citas.
Cada contacto con su origen, y el recuento del mes de cuántos llegaron por IA. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Tu LinkedIn, separado del resto de LinkedIn. En la vista de fuentes citadas, las citas a LinkedIn se desglosan por tipo de página (posts, artículos, página de empresa, perfiles) y por motor, y aparte salen las páginas de LinkedIn de tu marca que cita la IA, con la pregunta que las hizo aparecer. Si tu nombre tiene homónimos, nos dices cuál es tu perfil y dejamos de adivinar. Estas citas no se suman a tu Share of Answer. Qué parte de LinkedIn cita la IA.
Search Console ya no cuenta como demanda lo que probablemente hizo un robot. Hay dos tipos de robot que no hacen clic: las herramientas que vigilan posiciones, que dejan impresiones muy abajo, y las de visibilidad en IA, que lanzan sus prompts contra Google AI Mode («como director de…») y salen arriba. Ahora descargamos Search Console filtrado a tu país, con la serie diaria y el reparto por país, y aprovechamos también el informe que subes tú; esas filas dejan de usarse para proponer preguntas, para las victorias rápidas y para priorizar páginas; y el panel avisa cuando una parte de tus impresiones se parece más a un rastreador que a una persona, con la posición media recalculada sin ellas. Lo que salió en nuestras dos webs.
La nota técnica cambia de método: lo que impide que te citen ya no resta puntos, bloquea. Si tu página no responde, lleva noindex o nosnippet, bloquea en robots.txt a los rastreadores con los que la IA busca, o su robots.txt da un error de servidor, la auditoría lo pone arriba del todo, en rojo, aunque el resto saque un 95. Bloquear a los rastreadores de entrenamiento (GPTBot, ClaudeBot, CCBot) deja de contar en contra: es una decisión tuya y no impide que te citen. El nivel más alto se llama ahora «Bien preparada» en vez de «Líder», y a partir de ahí la auditoría te dice que mejorar la web mueve poco. llms.txt pesa la mitad que antes, porque ningún buscador ha confirmado que lo lea. Las auditorías hechas antes del 10 de septiembre se siguen viendo, marcadas como método anterior, porque no son comparables con las nuevas.
La auditoría técnica ya no aprueba una página que pide no ser usada. Pasamos nuestro AI Readiness y el escáner de preparación para agentes de Cloudflare por las mismas webs. Nosotros dábamos entre 93 y 98 y Cloudflare entre 20 y 27. Casi toda la distancia sale de que miden capas distintas, pero al revisar la nuestra aparecieron fallos. El motor no leía noindex ni nosnippet, y Google documenta que nosnippet saca la página de AI Overviews y AI Mode: una página así podía llevarse un 95. Ahora es un fallo que resta nota. El sitemap solo se buscaba en /sitemap.xml; ahora se leen las líneas Sitemap: del robots.txt, y un índice de sitemaps ya no se cuenta como si cada sitemap fuera una página. Se añaden tres datos que se enseñan y no puntúan, porque ningún buscador de IA publica el umbral que haría falta para convertirlos en nota: cuánto tarda tu servidor en empezar a responder, si tu robots.txt frena a Bing con Crawl-delay, y si tu servidor contesta distinto al rastreador de búsqueda de ChatGPT y al de entrenamiento de OpenAI. Ese último nunca afirma que bloqueas a OpenAI, porque desde fuera no se puede saber, y distingue los dos: rechazar al de entrenamiento no impide que te citen. Las señales para agentes pasan de 10 a 12 y se buscan también en las rutas antiguas que siguen usando muchos sitios; siguen sin puntuar. Y las auditorías guardadas de junio y julio dejan de enseñar un multiplicador de citación que retiramos en julio por no tener fuente. Lo que salió al medirlo en 23 webs de clientes.
Ya no te decimos solo qué dice mal la IA de ti: te decimos por dónde se arregla. El Accuracy Score y las fuentes del sentimiento diagnosticaban bien y se quedaban ahí — y un diagnóstico sin tratamiento no es un entregable, es un motivo de queja. Ahora cada error trae su plan: qué hacer, por qué y en qué orden. El orden no es una opinión: sale de cuántos errores arregla cada acción y de cuánto permiso ajeno necesita, así que arriba queda siempre lo que puedes hacer hoy tú solo. Y el plan se descarga en PDF, con portada y con sus límites impresos dentro, para poder mandarlo tal cual. El primero de esos límites: las fuentes que acompañan a un error son las que la IA citaba en esa misma respuesta, no la prueba de que el dato equivocado esté dentro de ellas. Es una pista ordenada, no una acusación — y antes de escribirle a nadie hay que abrir la página y comprobarlo. El plan de refresco de páginas y el de visibilidad local se descargan igual.
Cada acción dice quién controla el arreglo: «tuyo, hoy» es una página tuya; «hay que pedirlo» es una web ajena. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Cada fuente dice si tiene puerta, y cuál. Sale de algo muy concreto: un socio se descargó las 315 fuentes de su nicho, las puntuó a mano del 0 al 10 y devolvió el fichero con una nota — «sin justificación, la puntuación es un número arbitrario que no te sirve para decidir nada». Tenía razón, y su escala era en realidad una taxonomía de quién controla la puerta, así que se puede calcular. Ahora cada dominio de tus oportunidades lleva su nota y el criterio pegado al número: un 9 es un canal tuyo o una ficha que rellenas solo; un 5 es una web ajena con alguien a quien escribir; un 1 es una plataforma global donde no hay puerta. Son dos ejes y no se multiplican nunca: cuánto vale una fuente y cuánto cuesta entrar en ella. Lo que destapó nada más encenderlo: en tres carteras distintas, entre las diez primeras oportunidades había support.google.com, google.com e ibm.com. Ahora bajan en la lista — pero no se esconden, porque una puerta difícil no es una puerta que no exista.
La leyenda dice lo que mide y lo que no: cuánto cuesta conseguir la mención, no lo que vale. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Se acabó proponerte publicar en la web de tu competencia. Lo señaló un usuario mirando su propio panel, y tenía razón. La causa era tonta: los competidores se reconocían por su nombre y no por su dominio, así que «Profound» no casaba con tryprofound.com. Medido sobre toda la cartera, 118 dominios de rivales se estaban proponiendo como objetivo en 26 marcas, varios en los primeros puestos. Ahora se reconocen por el dominio que ya está declarado, se suman los rivales que el propio motor detecta en las respuestas, y puedes marcar tú cualquier dominio como competencia con un botón — por si conoces a alguno que nosotros no. Se deshace igual de rápido.
Sube tu sitemap y te decimos por qué páginas empezar. Hasta ahora el panel solo conocía las páginas que la IA ya cita, que son justamente las que no hace falta trabajar. El sitemap cierra ese punto ciego y no cuesta nada, porque lo publicas tú. Cruzado con tu informe de Search Console salen las páginas que ya tienen demanda en Google y cero citas de IA: es donde el trabajo rinde antes. Acepta el XML, un índice de sitemaps —lo sigue hasta los hijos— o una lista de direcciones pegada a mano. Si todavía no has subido el informe del buscador no se inventa una prioridad: se dice qué falta para poder calcularla. Y la fecha de última modificación se sirve como declarada, no comprobada, porque muchos gestores la ponen a hoy en todas las páginas.
«A priorizar» son las páginas con impresiones en Google y ninguna cita de IA. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
La búsqueda clásica de Google, dentro del panel y aparte de la IA. El mismo ZIP de Search Console trae el informe de siempre —clics, impresiones, CTR y posición— y hasta ahora se descartaba. Ahora se enseña, en su propio bloque y sin sumarse nunca con el de IA: son dos superficies distintas del mismo buscador y un número que las mezcle no significa nada. No está para medir visibilidad en IA; está para tener delante el suelo desde el que se decide qué página tocar — una consulta con impresiones y sin clics ya tiene demanda, solo le falta empujón.
La posición media va ponderada por impresiones: una media de medias no significa nada. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Añades una línea de negocio y las preguntas se escriben solas. Antes, ampliar una vertical significaba teclear doce preguntas a mano, una por línea. Ahora hay un botón por vertical: propone las preguntas repartidas por intención de compra —caso de uso, problema, comparativa— y respeta el cupo de tu plan. Nunca pisa lo que ya has escrito: añade detrás. Y si no sabemos en qué ciudad trabajas, no inventa preguntas locales; medir durante meses una geografía que no es la tuya es peor que no medirla.
Copilot, cuarto motor medido. Se suma a ChatGPT, Perplexity y Google AI Mode. Va con cadencia mensual y no semanal, y el motivo es aritmético y no comercial: al precio por consulta que tiene, medirlo cada semana no cabe en el presupuesto de medición sin recortar los otros tres.
Sube tú los informes de Bing y de Search Console, y se analizan solos. Bing publica qué páginas tuyas cita Copilot de verdad, y Search Console cuántas veces sales en las respuestas de IA de Google. No es una estimación de nadie: lo firman ellos. Ninguno de los dos lo ofrece todavía por API —lo hemos comprobado, y Microsoft lo tiene «en el backlog»—, así que la única vía es el CSV que exportan sus paneles. Hasta ahora ese fichero había que mandárnoslo por correo para que lo importáramos a mano; ahora se suelta en el panel y ya está. Reconoce solo de cuál de los dos buscadores es cada fichero, acepta el ZIP de Search Console tal cual se descarga, y las tres descargas del informe de Bing se completan entre sí en vez de pisarse. Si subes el fichero equivocado, un botón lo deshace: el export de Search Console sin el filtro de IA tiene exactamente las mismas columnas que el bueno, así que eso no lo puede detectar ningún programa y más vale decirlo que fingir que no pasa.
Las instrucciones de dónde sacar cada fichero van dentro del panel, no en un correo: si hay que explicarlo cada mes, no se ha automatizado nada. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Competidores que no sabías que tenías — y añadirlos no cuesta nada. El panel lee las respuestas que ya te ha medido y saca las marcas de tu sector que la IA nombra y tú no estás vigilando. No son sugerencias: cada nombre se ha comprobado que aparece literalmente en alguna de tus respuestas, y se dice en cuántas. Al añadir una, tu histórico entero se recalcula al instante y sin coste: como guardamos el texto completo de cada respuesta, no hace falta volver a preguntarle a la IA — se releen las que ya están pagadas. En una cartera real, una marca recién añadida quedó reflejada en 215 mediciones de los dos meses anteriores. Aviso que también damos dentro del panel: añadir competidores baja tu cuota de menciones y puede bajarte el puesto, porque el sector pasa a tener una marca más. No has empeorado: te comparabas con menos gente de la que hay, y el número nuevo es el bueno.
Cada marca llega con el número de respuestas en las que sale y el fragmento donde aparece: no se propone un nombre que no se haya visto. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
El panel dice por dónde empezar. El plan de acción llegó a listar más de cien tareas ordenadas por una puntuación, y una lista ordenada de cien cosas sigue siendo una lista de cien cosas. Ahora enseña tres, y el resto se agrupa por tipo de trabajo —contenido que falta, sitios donde deberías estar, páginas que actualizar, páginas que compiten entre sí— porque cada grupo se despacha de una sentada. La puntuación deja de ser un número sin escala y pasa a decir «impacto alto». Y el resumen abre con una frase en lugar de con cuatro siglas: «la IA te menciona en el 3,7 % de las preguntas de tu sector; eres el séptimo de doce». El margen de error sigue debajo, que es donde tiene que estar.
Tres acciones primero; el resto, agrupado por tipo de trabajo. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Cuántas veces te citan como fuente, por vertical y por motor. Esa columna existía y no se calculaba: salía a cero para todo el mundo, lo que se lee como «no te cita nadie». Ahora cuenta las citas reales a tu dominio en cada segmento. Y donde el dato no existe —los clientes que llegaron importados de otra herramienta no lo traen— se dice que no existe, en vez de pintar ceros.
La pestaña de citas, que hasta ahora salía a cero para todo el mundo. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Sentimiento: qué te achacan y en qué respuesta. Cuando una respuesta habla mal de ti, el panel enseña la frase concreta, los términos que la marcaron y un aviso si hay riesgo reputacional, con enlace a la respuesta entera. Antes mostraba el principio del texto capturado, que en Google AI Mode es la barra de navegación de la página.
Pide una página desde el propio hallazgo. Donde el panel detecta una pregunta en la que no apareces, se puede pedir que la escribamos nosotros. Queda registrado con la pregunta y con quién te está ganando hoy.
Accuracy Score: ya no basta con aparecer. Mide qué porcentaje de las veces que la IA afirma un dato tuyo lo dice bien. Solo cuenta cuando el modelo afirma algo —que no mencione tu año de fundación no es un fallo suyo— y el porcentaje sale siempre con el número de afirmaciones evaluadas y su intervalo. Se calcula sobre las respuestas ya medidas, así que aparece con todo tu histórico el mismo día que lo activas, sin medir nada nuevo.
El porcentaje nunca va solo: lleva cuántas afirmaciones se evaluaron, su intervalo y la frase textual de cada error. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Fuentes y sentimiento: qué páginas alimentan lo malo. Cruza el tono de cada respuesta con las fuentes que esa respuesta cita y señala qué dominios aparecen sobre todo cuando la IA habla peor de ti. Es correlación, no causa, y así se dice: se compara con tu propia media y las fuentes con muestra insuficiente no se listan.
El aviso de que esto es correlación va dentro de la tarjeta, no en un pie que nadie lee. Panel de un cliente de demostración: Nordia Consulting no existe y sus cifras son inventadas. La vista sí es la real, no un montaje.
Tus datos dentro de tu ChatGPT o tu Claude (MCP). Se conecta la cuenta a tu asistente y le preguntas por tu visibilidad hablando, sin abrir el panel. Cada consulta se comprueba contra tu propio alcance: pedir el identificador de otra marca se corta antes de consultar nada.
Exportación directa a Looker Studio y Google Sheets. Cuatro tablas —evolución semanal, prompt a prompt, fuentes y precisión— en una URL que Sheets lee con IMPORTDATA. La métrica entra en el informe donde ya están GA4 y Search Console, en vez de vivir aparte.
Preparación agéntica en la auditoría. Diez comprobaciones nuevas sobre si tu web está lista para agentes de IA (Markdown negociado, Content-Signal, tarjeta MCP, catálogo de APIs…). No puntúan, y es deliberado: casi ningún sitio las tiene y ningún motor ha confirmado usarlas. Es un inventario técnico fechado, no un suspenso.
Índices públicos por nicho. Rankings de visibilidad en IA de un sector concreto, con las mismas preguntas para todas las marcas y con el tamaño de muestra a la vista.
vilnux Research: los hallazgos que salen de medir. Sección abierta donde se publica lo que aparece al medir —el desplome de citas de Google AI Mode en agosto, cuánto cambia un motor de respuesta al repetirle la misma pregunta, cuántas fuentes comparten dos motores— con la muestra, el método y lo que cada dato NO permite afirmar. Las cifras propias se pueden volver a derivar del corpus: 19.026 respuestas medidas sobre 22 marcas.
Agosto de 2026
Pago anual en los cuatro planes. Doce meses al precio de diez, y desde la portada se contrata en un clic en lugar de dos.
La entrega de contenido pasa a ser un solo documento. Antes había que abrir tres ficheros por pieza en un árbol de carpetas; ahora cada entrega semanal llega en un único Word con su índice.
Un motor más y cadencia por plan. La medición se reparte según lo que cada plan incluye, en vez de aplicar la misma frecuencia a todos.
Qué ves exactamente en cada plan. Las secciones del panel se comparan una a una, sin letra pequeña.
Julio de 2026
El email se pide después del resultado. Primero ves tu auditoría; el correo solo hace falta si quieres guardarla.
Baja inmediata. Cancelar corta el servicio y su coste el mismo día, sin esperar al final del ciclo ni escribir a nadie.
Pago desde fuera de España. Los cuatro planes se pueden contratar desde cualquier país.
Coste por cliente a la vista. Para las agencias, cuánto cuesta medir cada dominio de su cartera.
Aviso de motores caídos. El sistema comprueba si los motores que se venden se pueden medir hoy, en vez de descubrirlo el lunes.
Junio de 2026
Intervalo de confianza en toda la medición. Cada porcentaje se publica con su margen y con el número de observaciones que lo sostiene. Fue el cambio que más movió los números — y el que hizo que fueran defendibles.
Tres repeticiones por pregunta, por defecto. Una sola pasada no distingue una subida real de una casualidad. (Desde agosto de 2026 la pasada semanal es de una ejecución por motor y la cifra se calcula sobre todas las semanas del periodo.)
Sello de método en cada medición. Queda registrado con qué motor, con qué modelo y con o sin búsqueda web se midió, para que una serie no promedie dos cosas distintas sin avisar.
Por qué esta página es corta
Porque solo recoge lo que se nota usando el producto. Hay mucho trabajo que no aparece aquí —correcciones, rendimiento, seguridad— y que no cambia nada para quien lo usa. Un registro de cambios inflado con detalles internos se lee como ruido y deja de consultarse.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se actualiza el producto?
Sin una cadencia fija anunciada. En esta página solo se listan los cambios que se notan usando el panel o la medición, con el mes en que se pusieron en marcha.
¿Cuál ha sido el cambio más importante?
Publicar cada porcentaje con su intervalo de confianza y el número de observaciones detrás. Movió los números hacia abajo y, a cambio, los hizo defendibles.
Pruébalo tú mismo
La auditoría gratuita usa el motor tal y como está hoy. Sin registro y sin tarjeta.